La preparatoria del ITJ cuenta con una institucionalidad y una visión estratégica de acuerdo a su rol como preparatoria particular en el nuevo siglo, que le permite afrontar los desafíos actuales manteniendo su tradición y excelencia, sin claudicar en los valores que le son propios: Autoestima, Respeto y Excelencia Académica.
Nuestro sistema educativo de vanguardia permite formar alumnos íntegros, éticos, holísticos, con una visión humanista, comprometidos con el desarrollo económico, político, social y cultural de su comunidad. Asimismo, el carácter formativo de la sección se expresa al integrar en el estudiante un pensamiento científico, tecnológico y social que permite comprender la naturaleza y la sociedad y a la vez, fortalece su proyecto de vida.
La preparatoria está constituida por académicos y personal de apoyo, quienes ejercen de manera excelente los quehaceres que se desprenden de la misión y visión de la institución, por lo que nuestro sistema educativo, además, proporciona los conocimientos, los valores, los hábitos y las competencias que los estudiantes necesitan para su incorporación a las diferentes universidades nacionales e internacionales.
Hemos sido los primeros en desarrollar el Aprendizaje Centrado en el alumno porque creemos en el constante cambio y renovación permanente en congruencia con el entorno, puesto que sabemos que los estudiantes son los actores permanentes en la búsqueda y creación del conocimiento.
También estamos conscientes que hoy día, en la denominada sociedad del conocimiento es más que nunca importante y necesario que los muchachos aprendan a aprender por la cantidad de información generada y su vigencia para que sean capaces de adquirir y procesar la información que su actualización permanente requiere.
El ITJ se distingue por formar a sus educandos en un ambiente de armonía y comprensión que permite la expresión libre de sus ideas dentro de un marco de respeto a los valores universales. El ITJ propicia y fomenta la Investigación, el conocimiento del "yo" y el desarrollo de la inteligencia emocional de sus alumnos. Estamos conscientes de la individualidad de los alumnos, por lo que damos seguimiento a su proceso personal con base en sus propios logros y no en comparación con los de otro. El ITJ guía al estudiante positivamente en la percepción que tiene de su propia persona con el propósito que conozca sus fortalezas y con ello sepa cómo puede crecer desarrollándolas.
Por lo tanto hemos apostado a una educación entendida como servicio al desarrollo personal en todas las dimensiones; una educación que se justifique en la persona misma, que fomente la afirmación del pensamiento crítico, de la imaginación, de la creatividad. Una educación concentrada en la reflexión, en el desarrollo humano, en el diagnóstico y solución de los problemas sociales; una escuela libre y defensora de la libertad, dedicada a pensar y proteger la dignidad de las personas desde la autonomía del pensamiento y de la acción.
El equipo docente se ha concentrado en formar jóvenes capaces de construir un mundo en el que el valor de las personas esté muy por encima del monetario, un mundo que maneje el capital al servicio de todas las personas.
Los profesores entienden que no deben educar hoy para un presente que antes de terminar el programa académico ya es pasado. Educan para el futuro, es decir, para siempre. Y educan para siempre cuando se logra que el estudiante aprenda el oficio más importante y más difícil, el oficio de ser hombre; y esto se consigue cuando el estudiante se compromete desde su convicción más profunda con su desarrollo personal, con su sociedad y con su historia.
Hoy estamos entregando a México un grupo de jóvenes que realizan investigaciones científicas y humanísticas, que recrean el arte, que debaten racionalmente las cuestiones públicas, que han decidido convivir democráticamente, que han aprendido a pensar sobre lo que se piensa, que han desarrollado sus valores y capacidades morales, y sobre todo, estos jóvenes maravillosos han aprendido a ser más humanos, porque han aprendido de otros.
Los estudiantes aprenden en la preparatoria a realizar búsquedas personales y a optar por el cambio positivo, a hacer críticas objetivas, hacen cuestionamientos, nunca obedecen sumisamente, son personas capaces de pensar, de tomar decisiones, de buscar información relevante, de relacionarse positivamente con los demás y cooperar con ellos, tienen capacidad de abstracción, creatividad, comprenden problemas complejos, son capaces de asociarse, de negociar, de concretar, de emprender proyectos colectivos y por lo tanto están preparados para ejercer en la vida política, en la vida cultural y en cualquier actividad.
El ITJ es una Institución Educativa dedicada a la formación, acompañamiento y guía de los futuros hombres y mujeres que dirigirán este mundo.